PLANIFICACIÓN ANUAL, 4 REFLEXIONES PARA REDIRIGIR TU VIDA

planificacion anualDedica por lo menos un día al año para pararte a pensar en tu vida

Muchas veces vivimos en automático. A demasiada velocidad para hacer pausas (no tenemos tiempo). Pero sin pausas para analizar ciertos aspectos de tu vida puedes cometer el error de ir en la dirección incorrecta sin darte cuenta. De estar en la carrera de la rata.

Es esencial que dediques momentos a tomar decisiones, a hacer balance, a redirigir el rumbo: a planificar.

Pero si eres una persona que no tiene tiempo para pararse a pensar en tu día a día, te invito a que dediques un día al año, aunque sólo sea uno, para plantearte tu vida en global.

Yo, hago la reflexión de la planificación anual dos veces al año: una durante el verano y otra a final de año. Son mis tiempo de reflexión y parada.

Las 4 reflexiones para hacer una planificación anual y centrarte en tu vida:

PLANIFICACIÓN ANUAL, 4 REFLEXIONES PARA REDIRIGIR TU VIDA1) Balance de tus logros

La primera reflexión que centra tu vida en una planificación anual, es hacer una lista de tus logros. (Hablo más de ellos es este post: «Cómo escribir un diario de logros«)

Un logro es todo lo que has conseguido gracias a tu esfuerzo y tu trabajo.

Es esta una tarea de mucha utilidad, sobre todo si como yo tienes tendencia a poner más atención en lo que no sale que en lo que si vas consiguiendo.

Para hacer esta lista de forma exhaustiva, y no olvidarte de lo importante necesitarás un poco de ayuda. Yo me apoyo en uno de mis hábitos diarios más queridos “apuntar todos los días un logro”.

No todos los días son igual de importantes, está claro, a veces los logros son metas que cambian el rumbo de tu vida y otras veces son pequeños pasos, pero que también tienen significado.

Imagínate la sensación de leer de seguido 250-300-350 logros conseguidos a lo largo de un año. Es una sensación de empoderamiento de ser capaz de hacer lo que te propongas!

Relee tu lista de logros de uno en uno, despacito. Disfrutando de cada uno de ellos. Felicitate por todo lo conseguido gracias a tu esfuerzo, a tus acciones.

2) Balance de tu éxito:

El segundo paso para hacer tu  planificación anual tiene que ver con la palabra éxito. Como he dicho muchas veces en este blog para mi el éxito no tiene el significado social de status, poder o dinero.

«Tener éxito» es conseguir lo que te propones: alcanzar cualquiera de las cosas que quieres ser, hacer o tener.

El éxito, desde este enfoque tiene una relación directa con tus objetivos. Y para ello debes tenerlos definidos. Si no sabes por dónde empezar, te invito a que utilices la herramienta que yo uso y que describo paso a paso en este post: «La rueda de la vida».

Una vez que defines qué quieres ser hacer o tener en cada área de vida: profesional, familiar, social, intelectual, tiempo para mi, salud,… puedes compararlo con el momento actual.

Si, por ejemplo, has hecho la rueda de la vida a final de año en verano dedicas algo de tu tiempo a darte cuenta de si has avanzado en tus objetivos sobre ese área. Si te estás acercando o alejando a lo que quieres ser, hacer o tener, es decir, a tu éxito. Esta reflexión obviamente no la podrás hacer si es la primera vez que planificas, pero sí todas las siguientes.

Trabajar los objetivos no siempre significa que tu valoración de esta área sea mejor que antes. No podemos olvidar que no todo en la vida depende de lo que te propones. Existen muchas otras variantes.

Respecto a tus objetivos de vida, cuanto más claro tengas lo que quieres conseguir y más actúes para conseguirlo, más opciones tendrás de alcanzarlo.

Así que analiza los objetivos que has trabajado y los que, por las circunstancias que sean, has dejado por el camino. analiza los resultados de tus acciones.

3) Establece nuevos objetivos:

El tercer paso de la planificación anual pone la mirada en el futuro. ¿A dónde quieres llegar? ¿Cuáles son tus metas? ¿Son las mismas que tenías en la anterior planificación o han cambiado? ¿Debes modificar el rumbo?

Vuelve a utilizar la herramienta de la rueda de la vida y proponte metas en las diferentes áreas.

Transforma estas metas en objetivos SMART, que puedas cumplir en el plazo que te marques hasta la siguiente pausa de planificación (una vez al año, dos veces al año,…)

4) Incluye tus objetivos en tu día a día

El cuarto y último paso de la planificación anual tiene que ver con que decidas qué vas a hacer con tus objetivos. Una vez que los tengas claros (sean los mismos o diferentes que los que tenía marcados) tienes que saber cómo los vas a incluir en tu rutina diaria.

Planificar consiste en definir las acciones que te van a acercar a tus objetivos y ponerles fecha.

Analizalo desde la mirada atenta de los resultados obtenidos hasta ahora. Porque tal vez el objetivo que te planteas sea el mismo, pero lo que has hecho hasta ahora no te ha acercado al resultado esperado. Plantea nuevas acciones, diferentes posibilidades a lo que ya has realizado. No planifiques lo mismo si ves que no te ha funcionado.

Una vez que tengas claros los pasos a seguir, ya sólo queda el último paso: planifica esas acciones de una forma lo suficientemente concreta para poder incluirlas en la agenda.

Y ejecutarlas, por supuesto.

Y una vez realizadas, añadirlas la lista de logros, para que en tu próxima cita contigo mismo, puedas recordar todo lo que has avanzado. Sea por los éxitos alcanzados o por las lecciones aprendidas 😉

Sin comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.