EL LAMENTO DE LOS MORIBUNDOS

el lamento de los moribundos¿De qué nos arrepentimos al borde de la muerte?

Una de las mayores dificultades del mundo actual es que vivimos muy deprisa.

Corremos y corremos, casi sin respirar y, por supuesto sin tener tiempo para las cosas fundamentales de la vida, como pararnos a pensar en nuestras prioridades, en lo que es realmente importante. En aquello que añoraremos en nuestro lecho de muerte.

Bonnie Ware es una mujer que durante muchos años trabajó en cuidados paliativos con personas al borde de la muerte.

De esta experiencia escribió un libro titulado “Regrets of the dying” que podemos traducir como “el lamento de los moribundos”.

Entre otras cosas destaca en su libro que cuando preguntaba a las personas que se sabían al borde de la muerte si se arrepentían de algo, curiosamente los mismos remordimientos se repetían una y otra vez. Es el lamento de los moribundos y estos son los 5 más habituales:

1. Desearía haber tenido el coraje de vivir una vida verdadera conmigo mismo, no la vida que otros esperaban que yo viviera.

Este era el más común de los remordimientos porque al mirar atrás y ver cuántos de sus sueños se habían cumplido, se encontraban muy lejos de sentirse satisfechos y ya no hay lugar para echarles la culpa a los demás.

Desde este punto de no retorno es fácil darse cuenta que la única razón de no seguir nuestros deseos es que no hicimos las elecciones apropiadas, por miedo, por presiones, por comodidad, por el qué dirán…

2. Desearía no haber trabajado tanto.

Comenta Bonnie en su libro que este remordimiento es más común en los pacientes masculinos, que se perdieron ver crecer a sus hijos y pasar más tiempo con su pareja. Actualmente, en esta sociedad donde las mujeres trabajamos cada día más, creo que este pensamiento se podrá generalizar a ambos sexos.

A menudo nos pasa que nos metemos en una rueda laboral en la que se nos “exige” cada vez más responsabilidad y dedicar más tiempo con altas dosis de estrés. Cuando esta exigencia no nos permite equilibrar nuestro tiempo personal puede ser el momento de parar y definir prioridades.

el lamento de los moribundos3. Desearía haber tenido el coraje de expresar mis sentimientos.

Muchas personas reprimen sus sentimientos para “mantener la paz” con los demás. El resultado suele ser de amargura y resentimiento porque se ven a sí mismos viviendo una existencia mediocre sin convertirse en aquello que realmente anhelaban.

No hay forma de cambiar a los demás, pero cada uno de nosotros tenemos el poder y la elección de modificar nuestra propia conducta. Y este simple gesto hará que nuestras relaciones sean diferentes. Hazte valer, lucha por tener relaciones sanas, donde puedas crecer y sentirte bien.

4. Desearía haber estado más en contacto con mis amigos

Es un remordimiento en cierto modo similar al anterior. Recortando tanto nuestras vidas personales, dejamos de lado el tiempo y el esfuerzo que supone mantener a los buenos amigos.

Bonnie relata en su libro que al enfrentarte a tu muerte, los detalles de la vida física se van desvaneciendo. Todos deseamos tener los asuntos financieros en orden, sobre todo por aquellos que se quedan, pero no es el dinero o el status lo que tiene verdadera importancia para ellos. Al final, todo se resume en el amor y en las relaciones.

5. Desearía haberme permitido a mi mismo ser más feliz.

Este es un remordimiento sorprendentemente común. Muchos no comprenden hasta el final que la felicidad es una elección.

Las personas tendemos a quedarnos atrapados en nuestra “zona de confort”, en los hábitos y patrones que aprendimos desde pequeños, con un gran miedo al cambio.

Si el miedo a cambiar es más fuerte que las ganas de cambiar, nos encerraremos en un rol que no hemos elegido, presumiendo ante los otros y ante nosotros mismos de que esto es lo que queremos.

Pero cuando estás en tu lecho de muerte, lo que otros piensen de ti está muy lejos de tu mente.

¿Y tu, tienes claro de qué no vas a arrepentirte antes de morir?

En definitiva, el mensaje es claro. La vida es una elección. Tú elección. Cómo la vives y qué valoras es algo que deberías preguntarte a menudo.

No te dejes llevar por la rutina, o por lo que manda la sociedad o la gente que te rodea.

Es tu responsabilidad ser consciente de lo que realmente deseas, de dónde te encuentras y de hallar el camino que te llevará a ser tú mismo.

Es tu elección, siempre lo es. Elige conscientemente. Elige ser feliz. No lo dejes para mañana. Hoy es un buen día para pensar.

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1 comentario Comente algo!

muchas gracias a mi Dios por permitir que a través de ti Bonnie nos lleguen estas palabras tan lindas y fortalecedoras que nos ayudan a orientar nuestras vidas tomando las decisiones correctas que nos permitirán, ayudarán a lograr nuestros objetivos de la mejor manera y por supuesto mucho más fácil.

Que mi Dios te bendiga y te llene de Amor y sabiduría para que sigas ayudando a más gente.

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