CUANDO (NO) CONTRATAR A UN COACH

cuando contratar a un coach

1.-Es mejor no contratar a un coach si quieres que te digan qué debes hacer

Es mejor que acudas a un consultor, a una formación, a google, a un libro,… En un proceso de coaching tu eres el protagonista de encontrar la forma de generar el cambio que deseas.

Y cuando explico esto en la primera sesión el cliente me pregunta…

¿Entonces para qué me sirve? Si yo puedo dar con la respuesta, no necesito estar con un profesional.

Acudimos a un proceso de coaching cuando hemos intentado conseguir algo por nuestra cuenta pero no nos ha funcionado. El coach amplia tu visión, te hace preguntas diferentes a las que nos hacemos normalmente y escucha lo que dices para detectar qué hay detrás de tu discurso. En las sesiones percibes tu realidad desde una perspectiva diferente, que te lleva a otro resultado.

Vemos, por lo tanto, que en un proceso de coaching, incrementas tu autonomía personal al facilitarte encontrar formas diferentes de solucionar las dificultades de tu vida y al mejorar tu conocimiento sobre ti mismo y tu capacidad de acción.

Pero siempre desde tu compromiso y desde tu motivación. Tu haces el camino, yo te ayudo plantearte qué hacer al llegar a la encrucijada o al cerrarte el paso un obstáculo.

2.- Tampoco es la mejor opción contratar a un coach si lo que quieres es profundizar en las causas que te han llevado a esta situación

decisiónes / DECISIONSSe suele llegar a una sesión de coaching cuando existe algo que quieres cambiar.

Si vienes con la idea de profundizar en las causas de tu comportamiento es mejor que acudas a otros profesionales.

En los procesos de coaching el foco está en lo que viene. Qué quieres que ocurra diferente a partir de ahora y qué vas a hacer para lograrlo.

Para ello se empieza por poner sobre la mesa en qué situación te encuentras y a cuál quieres llegar. Y se trabaja definiendo objetivos concretos, SMART, que nos permita saber con seguridad si lo hemos conseguido, si nos estamos acercando o alejando.

Como es lógico, según el objetivo que queremos conseguir en el proceso de coaching, esto será más sencillo o complicado. Saber si has aprobado una oposición no tienen ninguna complicación, pero evaluar el grado de felicidad que quieres alcanzar es otro cantar. Tendremos que empezar por definir qué es para ti la felicidad y encontrar indicadores con los que poder evaluar el resultado del proceso.

3.- Piensate bien contratar a un coach si lo que quieres es reflexionar sobre lo que pasa, pero no tienes intención de cambiar nada

Un paso adelanteEn los procesos de coaching la acción tiene mucho peso, ya que no se trata únicamente de reflexionar y tomar perspectivas diferentes sobre el tema que se trate. Se trata de establecer qué vas a hacer a partir de las reflexiones realizadas.

Esos compromisos se llaman “plan de acción” y es parte importante del proceso de acompañamiento del coach asegurar que el cliente es consciente de los recursos que va a necesitar para ejecutarlo y comprometerse con ellos.

Yo siempre digo que el proceso tiene dos partes, la primera es la sesión con el coach y la segunda es la ejecución del plan de acción. Por muy efectivas que sean las sesiones y por muy alto que sea el compromiso de cambio, si el plan de acción se queda en un cajón y no se realiza, el proceso fracasará. 

4.- Y otra razón para no contratar a un coach es… buscar a un amigo o colega

No todos los coach encajan con todas las personas, encontrar aquel con el que te sientas en confianza es imprescindible para que el proceso funcione. Eso no significa que el coach sea tu amigo, ni tu hermano. Si lo que buscas es a alguien que te de la razón en todo y te diga que la vida es injusta, es mejor que vayas a otro sitio.

El coach tiene un compromiso contigo, con tu crecimiento y con tu objetivo, y para ello usará todos los recursos a su alcance para que te sientas en un entorno seguro, sin juicios y donde te sientas comprendido y escuchado. También te ayudará a que te des cuenta de que a menudo lo que decimos no está alineado con lo que hacemos. O que nos ponemos excusas para no dar pasos adelante porque tenemos miedos que nos paralizan. Y el coach será la persona que te refleje a ti mismo para que puedas darle la vuelta. En algún momento te podrás sentir incómodo, porque verás cosas que no te gustan de ti, pero si sigues adelante y las superas ya no volverás atrás.

¿Te quedan dudas sobre si acudir o no a un coach? Lo mejor es que contactes con uno que te inspire confianza y le preguntes todo lo que necesites saber antes de decidirte. Porque el coaching es un proceso que puede ser muy eficaz pero no para todas las personas, no en todas las situaciones, ni para todos los objetivos.

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